La sesión se suspendió aproximadamente nueve horas, con un paréntesis a mediodía, en cuya primera parte el primer ministro, Guido Bellido, presentó un mensaje de casi tres horas considerado conciliador por diversos analistas.
‘Efectivamente, ha sido un mensaje conciliador, de tranquilidad, de gobernabilidad, lo que no significa la renuncia a las tareas inmediatas que tenemos como partido pero hay que pensar en el Perú y en el Congreso’, dijo tras el receso el vocero de la bancada del gubernamental Partido Perú Libre (PPL), Waldemar Cerrón.
Agregó que el mensaje de Bellido, que planteó un trabajo coordinado entre el Gobierno y el Congreso, para una administración a favor de los más necesitados, ‘ha podido ganarse la confianza de la mayoría de los congresistas’.
Solo manifestaron rechazo a la disertación, con argumentos beligerantes y anticomunistas, los voceros e integrantes de las bancadas del bloque de extrema derecha que conforman los partidos Fuerza Popular, Avanza País y Renovación Popular.
Entre los periodistas que cubrieron el evento, la percepción general es que mañana el Gabinete Bellido obtendrá la confianza legislativa sin la cual, según manda la Constitución, tendría que renunciar el equipo ministerial en pleno.
A lo largo de la exposición, el secretario general de PPL, Vladimir Cerrón, respaldó rotundamente los conceptos planteados por Bellido y saludó la movilización popular a favor del Gobierno que superó ampliamente a la derechista, pese a que este sector obtuvo amplia mayoría electoral en Lima.
De otro lado, todos los análisis coinciden en que lo más destacado de la jornada fue el hecho que Bellido iniciara su exposición con un largo saludo en los idiomas andinos quechua y aymara que motivó iracundas reacciones de legisladores derechistas e incomodidad de la presidenta del Congreso, Maria del Carmen Alva.
Bellido hizo gala de su identidad andina al sorber hoja de coca, algo usual en su tierra natal Cusco, en el hemiciclo, mientras se desarrollaba el debate.
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