La víspera representantes del Ministerio de Salud Pública se presentaron en la sede del llamado Movimiento San Isidro, en La Habana Vieja, para certificar la violación cometida por el ciudadano cubano con residencia mexicana, Carlos Manuel Álvarez, publica Cubadebate.
Álvarez entró al país recientemente y no permaneció en la vivienda declarada, sino que se trasladó a La Habana Vieja; allí se negó a cumplir con lo estipulado para evitar la transmisión de la Covid-19, aplicado a quienes provienen del exterior.
Esto motivó una denuncia en la estación de la Policía Nacional Revolucionaria de la localidad, por el delito de Propagación de Epidemias, bajo la cual se procedió a extraer a las personas que estaban en el lugar.
De acuerdo con Cubadebate, la acción transcurrió con total apego a la legalidad y sin que se transgredieran los derechos ciudadanos de los involucrados.
Añade que una vez se apliquen las medidas sanitarias correspondientes y certifiquen el estado de salud, todos volverán a sus respectivos domicilios.
El denominado Movimiento de San Isidro mantenía una protesta en la barriada de ese mismo nombre, para exigir al gobierno cubano la liberación de Denis Solís, sancionado a ocho meses de privación de libertad por el delito de desacato a las autoridades.
Solís, quien es presentado por el grupo como un artista censurado, afirmó en un video mantener vínculos con personas que financian actos violentos contra Cuba, como Jorge Luis Fernández, quien le prometió 200 dólares por cumplir con sus instrucciones.
La isla tiene establecidos rigurosos protocolos sanitarios para los viajeros procedentes del exterior, que incluyen la realización de dos exámenes PCR para la detección de la Covid-19, uno en frontera y otro a los cinco días hallarse en el país.
A ello se añade la obligatoriedad de permanecer en el lugar de estancia declarado y de reportarse, antes de las 48 horas, a las autoridades de salud de la localidad, para el debido seguimiento epidemiológico.
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