El ente judicial de mayoría conservadora dijo anoche que las autoridades neoyorquinas no pueden imponer límites al número de personas que asisten a los servicios en iglesias y sinagogas, una medida adoptada para frenar la propagación del coronavirus SARS-CoV-2, causante de la Covid-19.
La decisión recibió cinco votos a favor de magistrados conservadores y cuatro en contra (los del presidente de la Corte Suprema, John Roberts, y los de los tres jueces liberales que la integran).
Este fallo fue el primero en el que jugó un papel decisivo Amy Coney Barrett, quien fue nombrada de forma muy polémica para ese tribunal por el presidente del país, el republicano Donald Trump, a pocas semanas de las elecciones del pasado 3 de noviembre.
Para justificar la decisión, los magistrados que votaron en contra de la medida adoptada en Nueva York argumentaron que las restricciones impuestas por Cuomo violan la Primera Enmienda de la Constitución sobre el libre ejercicio de la religión.
Al ofrecer declaraciones este jueves, el gobernador restó importancia a la sentencia, y sugirió que era un reflejo de la envalentonada nueva mayoría conservadora de la corte.
Ese fallo sobre las reuniones religiosas es más ilustrativo de la Corte Suprema que de cualquier otra cosa, dijo Cuomo en una conferencia telefónica matutina, en la que añadió que la orden es irrelevante desde el punto de vista de un impacto práctico.
Miren, soy un exmonaguillo, escuela primaria católica, escuela secundaria católica, jesuitas en la universidad, así que respeto completamente la religión, y si hay un momento en la vida en el que la necesitamos, el momento es ahora, añadió el político demócrata.
Pero queremos asegurarnos de mantener a las personas seguras al mismo tiempo. Y ese es el equilibrio que estamos tratando de lograr, especialmente durante esta temporada navideña, sostuvo el gobernador, cuyo estado fue el más golpeado por la pandemia durante la primavera.
oda/mar