El homenaje incluyo una campaña que contó con la participación de los miembros de la Brigada Médica Cubana en dicha provincia, unido a la inauguración de un bloque de aulas para la escuela rural de la localidad, donde estudian más de dos mil 100 niños y adolescentes.
El acto central reunió a los moradores de la comunidad, alumnos y maestros de la escuela Fidel Castro, autoridades del Gobierno y del Frente de Liberación de Mozambique (Frelimo), así como una representación de los más de 330 colaboradores cubanos de varios sectores que laboran en la actualidad en en esa nación africana.
El Consejo de la Administración del Distrito Chongoene, principal autoridad del gobierno en la región, destacó los históricos lazos entre Cuba y Mozambique desde la lucha por la independencia de esa nación africana, cuyo mayor símbolo fue la especial amistad entre los presidentes Fidel y Samora Machel.
Al agradecer el enorme gesto de Cuba con la entrega de las nuevas aulas a la escuelita rural, expresó que la huella de Fidel crece cada día en esta comunidad, símbolo imperecedero del extraordinario amigo del pueblo mozambiqueño.
En las palabras centrales el Embajador de Cuba en la nación africana, Pavel Díaz, destacó el compromiso de la isla con la única comunidad en el mundo que llevaba el nombre del inolvidable Comandante en Jefe Fidel Castro.
Significó que ese grandioso hombre, cuyo nombre enaltece esa aldea africana, no solo dedicó sus energías a crear una sociedad justa, en la cual la educación se convirtiera en pilar de la edificación de la nueva nación.
Luchó también por la emancipación de los pueblos, contra el colonialismo, la dominación, la pobreza, el analfabetismo, el hambre; a favor de la paz y de la dignidad humana.
Sentenció que Fidel legó para el mundo a una Cuba solidaria y altruista, capaz de los mayores sacrificios para construir puentes de amistad, fundar y ayudar a los más necesitados, como se ha demostrado a lo largo de los 46 años de relaciones entre nuestros pueblos y naciones.
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